A
Adrián N. "Llevaba años evitando quitarme la camisa en la playa. La primera vez que lo hice con esto puesto, no sentí esa vergüenza de siempre."
A
Alejandro M. "Era escéptico total. Pensé que sería otra prenda milagro que no hace nada. Me lo puse un lunes por probar que no servía... y terminé usándolo toda la semana."
J
Javier R. "Lo llevé bajo una camisa blanca ajustada en una reunión de trabajo. Nadie notó nada raro. Solo comentaron que me veía en mejor forma."
C
Carlos G. "La primera hora sí se nota que llevas algo puesto. Después de eso, se me olvidó por completo que lo tenía. Eso nunca me había pasado con otras fajas."
I
Iván B. "Compré fajas de otras marcas que ahora están guardadas en un cajón. Esta me la pongo cada semana, literalmente."